Ecléctica Ensemble
Junio 26th, 2008POR XURXO FERNÁNDEZ
El correo gallego
Solsticios
23.06.2008
Tiempo de rituales. La luz ha alcanzado todo su esplendor, y sabemos que pronto sucumbirá al poder de la noche. En un profundo acto volitivo, y con la intención de que el brillo vital se perpetúe, encendemos fuego y bailamos a su alrededor, deseando que prenda en lo más hondo de nuestro corazón y no nos deje obviar jamás la pasión por la belleza. Es una fiesta redentora, tal como la habría concebido Tarkovsky.
Es San Juan. Habrá movimiento por doquier. Novoneyra, homenajeando a Reimundo Patiño, lo describía mejor que nadie: “Todo sucedendo entre a parva e a merenda. E abértalas noites, cear todos xuntos e irse por parellas…” Anteayer, en ese increíble espacio que es el tejado del CGAC (Siza supo transportarnos a la Grecia del minotauro), se celebraba uno de esos rituales.
Había fuego, puesto que había luces cenitales y latían convulsos los cuerpos. Había tambores, danzarinas, imágenes (una expresionista Nela Que), bardos, cómicos (o una mezcla de los dos; léase Quico Cadaval). También había meigas entre el público: Faia Díaz, Belén Brandido (con su hija Lola en brazos; una visión embrujada), Susi Blanco, María Meijide.
Se presentaba el primer disco de Ecléctica Ensemble, un invento de cuatro cerebros privilegiados ampliamente conocidos por los melómanos de nuestro país: Ugía Pedreira, Ramom Pinheiro, Richard Rivera y Davide Salvado.Tienen las virtudes de
Antonio Mairena, por aquello de saber tocar los palos más diversos. Una sorprendente capacidad para pasar de la tradición a la ruptura conceptual. A veces oíamos la consecuencia de Nordesía y otras algo que evolucionaba de Webern a Zappa y de ahí a Steve Lacy. Inmenso.
La ceremonia fue un canto a la lucidez y un modelo de reflexión frente al vacío. Como si estuviéramos presenciando la encarnación de los elementos que conforman el angular El viajero contemplando un mar de nubes, el grandioso cuadro de Caspar David Friedrich.
FELIZ ANINOVO PAGÁN A TODOS E TODAS.


